LOS CELTAS

VERCINGETORIX


No podíamos olvidarnos del gran jefe celta que a punto estuvo de cambiar la estrella de César, un hombre que con su arrojo y valentía guió a numerosas naciones celtas en busca de la libertad común, con el fín de no dejarse doblegar ni conquistar contra las acaparadoras legiones de Julio César. Un hombre que en poco tiempo consiguió unir bajo su autoridad a las más poderosas naciones celtas, ese hombre es...¡ Vercingetorix ! En los comics de Asterix lo hemos solido ver siempre en la misma escena, la de su rendición en Alesia, cuando deposita sus armas a los pies de Julio César, lanzándoselos a los pies, dejándole algún buen moratón.

Moneda de Vercingetorix de jovenMoneda de Vercingetorix


Vercingetorix pertenecía a una de las más poderosas naciones celtas de la Galia, la de los arvernos, que estaban en frecuente guerra contra los eduos, sus vecinos. En una de estas guerras de vecinos, los arvernos cometieron un grave error, la de llamar a los germanos para que les ayudasen. Hay que recordar que con la excusa de los germanos, César entró en los asuntos galos. El padre de Vercingetorix era Celtill, un hombre que debió de ser inquieto y amigo de las pendencias, como buen celta. La ambición de este era sojuzgar a las tribus celtas y adueñarse así de las Galias, pero al final, los arvernos lo mataron. Más tarde, Gobannitio, tío de Vercingetorix se adueñó de Gergovia, la gran ciudad de los arvernos, y Vercingetorix, ya adulto, y evocando a su padre reclamó el poder, pero tuvo que salir de Gergovia. Así nos lo dicen los historiadores. Sabemos mediante algunas fuentes, que Vercingetorix pudo haber pertenecido a algún grupo de rehenes de los que tanto le gustaba pedir a César, y por consiguiente, entró como soldado, donde pudo aprender rápido la forma de pelear de los romanos y todos sus sistemas de ataque y defensa. Ya por las expediciones de César a Albion, Vercingetorix no está en el ejército romano, pues seguramente ya tendría en su cabeza el proyecto y objetivo de echar a los romanos de la Galia. Tal vez alentado por las escaramuzas de Casivelauno en Albion y por las de Ambiorix en Belgica, Vercingetorix organizó primero una serie de escaramuzas en las que derrotaba a patrullas enteras de soldados romanos.

Vercingetorix


Poco después de las expediciones de César contra Ambiorix y tras una cierta calma, estalló la gran rebelión tan temida por Cesar de los celtas. Desde las matanzas de romanos en Cenabum, ciudad de los carnutos, se temía una gran explosión en ese polvorín que era la tierra de los celtas, y ese polvorín estalló. Apareció Vercingetorix y consiguió, a pesar de las grandes diferencias, reunir en torno suyo a diferentes tribus celtas, cosa que antes nadie había conseguido, tan sólo tres naciones no tomaron parte en la rebelión. Los galos, al mando de Vercingetorix, incendiaban los campos para que los romanos no se abastecieran. La situación parecía que se le escapaba de las manos a César, quien se mostró sorprendido de tan audaz rebelión en contra suya de gentes a quienes creía completamente sometidas. Caía el año 52 A.C y César creíase perdido, no obstante, sitió la ciudad de Avaricum y la tomó causando una gran matanza de niños, mujeres y ancianos. Vercingetorix logró escapar y repuso fuerzas. César lo siguió hasta Gergovia, la ciudad arverna y le sitió allí mismo, pero Vercingetorix logró resistir y poner en serios aprietos a los romanos. Tras perdes centenares de hombres, César, asombrado, se retira de Gergovia y los galos cogen moral. Nada mejor que una victoria en el corazón de la Galia, y en tierras de los arvernos. Vercingetorix sale al encuentro de César pero es derrotado y se refugía con los suyos en la ciudad sacra de Alesia, en el territorio de los mandubios, donde tendrá la última y definitiva lucha entre César y el jefe arverno. César sitió a los galos cortándoles el agua y organizando empalizadas, y también hizo otra empalizada de cara al exterior para defenderse de las ayudas de socorro que Vercingetorix había pedido. Las ayudas llegaron, pero fueron rechazadas por César. Tras varios días, se acordó entre los galos que Vercingetorix se entregaría como responsable supremo. Y así lo hizo. Salió de Alesia y galopó en su caballo a modo de exhibición ante los romanos, en lo que se cree un rito celta. Al llegar hasta César, depuso sus armas a sus pies. César no lo mató, lo guardó como prisionero y lo envió a Roma, a las mazmorras. En el Triunfo de César, que lo celebró en el 46 A.C, sacó a Vercingetorix encadenado en Roma, para que lo viera todo el pueblo romano. No dudamos en que el arverno se mantendría firme y erguido, con su corazón libre. Después del triunfo, César lo mandó estrangular en el Tullianum. La historia la escriben aquellos que cuelgan a los héroes.

Desde aquí, un recuerdo a su memoria, esté donde esté. Un saludo para Eurgain ap Tyr.

Vercingetorix ¿Vercingetorix?

En honor a un celta libre. Un hombre libre. Vercingetorix.

Home Page
La Galia
Jefes Celtas
Los Druidas
Dioses Celtas
Julio Cesar
Los Britanos
Simbolos
Los Bardos
Festividades Celtas
La Mujer Celta
La lengua gala
The End

SUBIR

Triskel