LOS CELTAS

JULIO CÉSAR


Otro personaje esencial en la página de Asterix es nada más y nada menos que...¡Julio César!, sí, el mismo. Hoy en día se le conoce con todo detalle y no es para menos, él emprendió la conquista romana de las Galias combatiendo a los celtas, belgas y aquitanos. En Asterix se le caricaturiza como un hombre alto, estirado, con la corona de laureles y una narizota aguileña desproporcional. Aparece a veces como hombre de palabra y otras como un autentico villano. En los cómics de Asterix hay múltiples referencias a sus famosos "Comentarios", comentarios acerca de la guerra de las Galias. En el capítulo de los belgas, hay una alusión tremenda a una frase de los comentarios de César, que podemos encontrarlas en el primer libro de sus "Comentarios de la Guerra de las Galias", esa de que "de entre todos los pueblos de la Galia los belgas son los más valientes". Aquí tenemos abajo a Julio, como le llaman Asterix y Obelix de choteo, vestido de emperador, cosa, por cierto, que el famoso romano no llegó a ser, al menos en el sentido que tenemos de la palabra "emperador". Pero de que fue dueño absoluto de Roma después de su guerra con Pompeyo no cabe duda. Y de que le fue concedido el título de "imperator" tampoco.

El amigo Julio


(Caius Iulius Caesar, Roma 100 ó 101 - 44 a.C.) Pertenecía a una familia patricia (que pretendía descender de Julio, hijo de Eneas, hijo a su vez de Venus o Afrodita). Celebérrimo general y dictador romano, uno de los más grandes capitanes de la antigüedad. Hízose pronto popular. Hábil y elocuente, sirvió la causa del pueblo contra Pompeyo. Cónsul en 59 a.C. conquistó las Galias y alcanzó una inmensa gloria militar, al propio tiempo que la devoción de su ejército. La ocasión de hacer una campaña en las Galias le llegó al producirse la migración de los helvecios. César los detuvo, después hizo retroceder a Ariovisto al otro lado del Rin, al que señaló como frontera entre celtas y germanos; extendió luego el protectorado romano a la casi totalidad de la Galia en campañas victoriosas contra los pueblos belgas y vénetos. Su obra se vio amenazada en 54-53 por la sublevación de los eburones al mando de Ambiorix y, sobre todo, en 52 por la insurrección general de los galos dirigida por Vercingétorix, que le derrotó en Gergovia; no obstante, César obtuvo la rendición del jefe galo en Alesia. Rival declarado de Pompeyo, después de formado con él y Craso un triunvirato desembarazándose pronto de su adversario en la famosa batalla de Farsalia y derrotó a sus lugartenientes en Tapso y Munda. De vuelta en Roma, gobernó sin cometer excesos como dictador; restableció el orden en Italia y no cesó de favorecer la causa de la democracia. No obstante, las sospechas de que quería la corona real avivaron una conjura. Los aristócratas del Senado fraguaron contra él una conspiración en la cual entró Bruto, que había pasado por el hijo del dictador, partidario de la antigua libertad romana. El día de los idus de marzo reuniose el Senado para conceder a César el título de rey; los conjurados, que eran setenta, asesinaron en medio de la sesión a César. El dictador recibió veintitrés puñaladas; cayó expirante bajo la estatua de Pompeyo y pronunció dirigiéndose a Bruto su célebre fase ¡Tú también, hijo mío!

Julio César


Aparte de sojuzgar a los celtas de las Galias, este hombre también se enfrentó a los celtas galaicos de la actual Galicia, y también se supone que combatió a los ilirios. Guerreó y venció tanto a Pompeyo, como a sus generales e hijos en una larga guerra civil. También guerreó con los egipcios en la feroz guerra alejandrina venciéndolos, y a Farnaces en la actual Turquia. En fín, pues este es Julio César, que aparte de vencer batallas y saber aprovecharlas, era también escritor. Seguramente muchos alumnos de latín habrán tenido que maldecirle mientras traducían sus "Comentarios de la guerra de las Galias" y sus "Comentarios de la guerra civil". Y suyas son también las frases tan conocidas hoy en día, como esa de Alea, iacta, est (La suerte está echada), que la dijo al cruzar el Rubicón iniciando la guerra civil con Pompeyo y otra tipo Veni, vidi, vici (Vine, ví, vencí) cuando derrotó a Farnaces. Son famosos también sus líos amorosos, ya que fue un mujeriego insaciable, sus amantes más famosas fueron Servilia, la madre de Bruto, de quien César seguramente era el padre y como no, la reina Cleopatra VII de Egipto, con la que tuvo a Ptolomeo César o Cesarión. Entre los amantes masculinos figuran Nicomedes IV de Bitinia y Mamurra.

Ave, Caesar

El imperator que más combatió a los temibles galos


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